Me dio la mano en el primer suspiro,
me dio su voz cuando el dolor nublado,
entre las hojas de un árbol ya caído,
nublábame la vista y el aliento.
Fue aún uno cuando el temor hurgaba
entre caminos sueltos, ríos ya de tierra
mas no de río, sentía que se quemaba,
mientras su mano y la mía se abrazaban.
Dolor humano, habitación pequeña,
suspiro uno, respiración confusa.
Se junta su alma y antes ser, me mira,
como ave azul que ante su hijo espera.
Sólo así es, me afirma y yo nacía,
sólo este mundo es lo que a tí te espera
toma mi mano, entre dolor y risa,
entre sudor, aliento y buenos días.

1 comentario:
Hola, Mariana,
la poesía es muy antigua. Yo trabajé cinco años con Octavio Paz, hasta su muerte, y aprendí que es un largo camino de subida, pues se han escrito grandes poemas de los temas, pocos, que hay en el mundo: el amor/odio, la traición, la encrucijada...
Pero están los intermedios: un amanecer, un niñoque juega con su padre, un encuentrro extraño en un ascensor...
Como decía el sabio mexicano Alfonso reyes, 90% de transpiración, 10% de inspiración. Para volar se necesitan muchas horas de lectura de grandes poetas, si puedes, en su idioma original, descubriendo el contexto social de su vida.
¡Suerte!
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